La Coscoja para la Salud
Coscoja
Quercus coccifera- coccinea
Familia: Fagáceas.
Otros nombres: Matarrubia, carrasquilla, chaparro,granatilla, coscoll roig, coscoll roger, coscó, garric, garriga, garritx, garric roig, coscoll roger, coscó, garric, garriga, garritx, garric roig, grana vermelló, grana d´escarlata, graneta, coscona, coscolla, garroll, garrulla, garriguella, Carrasco, carrasqueiro.
Descripción: Este árbol verde todo el año proviene del Este de los Estados Unidos y del Sudeste de Canadá.
Tanto su nombre coscoja, como el catalán coscoll, derivan del latín cusculium.
Este arbolito es de buen porte, y de hojas verdes en ambas caras, pero, mucho más castigado que la encina y, al parecer, menos capaz de volver a hacerse árbol, crece casi siempre amatado.
Las flores femeninas, que aparecen aisladas o agrupadas en cabezuelas y erectas, dan lugar a los frutos en bellota. En cambio, los amentos masculinos son colgantes; surgen casi simultáneamente con las hojas. Los frutos, en glande o bellota, están protegidos por una cúpula leñosa que los cubre en menos de la mitad. Carecen de albumen, pero poseen cotiledones gruesos.
Virtudes: Las propiedades medicinales de la coscoja y de todos los demás árboles del género (quercus) se las confiere el ácido cuercitánico; por tanto son especies en alto grado astringentes.
El polvo de la corteza tanino puede constituir una forma de administración del tanino a los tuberculosos.
Sin embargo, conviene advertir que de todos los taninos, el ácido cuercitánico es el más irritable y el más nauseabundo, y , por lo tanto, el que más facilmente puede perjudicar las vías digestivas. Es por ello que la corteza de coscoja deberá reservarse para uso externo.
Un cocimiento acuoso de dicha corteza dará buen resultado en el tratamiento de las hemorragias determinadas por la metritis y los fibromas uterinos, contra la hemorroides y las fisuras de ano, contra la leucorrea y la blenorragia.
La corteza de coscoja y de otros árboles de este género se usa al exterior en forma de cocimiento, para lavar úlceras o llagas tórpidas y para irrigaciones, baños, etc.., contra los sabañones, fisuras anales, diarreas, etc..
Las bellotas constituyen excelente montanera para el ganado de cerda, de las cuales, es fama que el jamón serrano saca su exquisito aroma. Muchas de las bellotas son dulces y de tan buen sabor, que se comen como las castañás; otras , como la de roble, son ásperas y acerbas.
Torrefactas, pulverizadas y mezcladas con cacao, algunos autores las recomiendan contra las diarreas infantiles.
La coscoja se cría en Europa y en el resto de los continentes, desde las regiones templado- frías a las subtropicales. En España ocupa áreas muy bien delimitadas. El crecimiento es lwento, tendiendo a una progresión en masas densas, con varios estratos de sotobosque. Abunda en las tierras secas.
La multiplicación se efectúa por medio de semilla o injerto.
Florece en primavera y maduran las bellotas a fines de verano o en otoño. La recolección de la corteza debe hacerse en primavera, cuando el arbolito alcanza de los 15 a 20 años de edad. Tiene sabor acerbo y más o menos amargo.
Partes utilizadas: Corteza de las ramas jóvenes, hojas, bellota y agallas.
Componentes activos: Tanino, en cantidad. Ácido cuercitáno, gálico, y elágico, diversos azúcares, pectinas, etc..
Propiedades: Astringentes, antiséptico, tónico, febrígugo, vulnerario.
Véase: Diarrea, hemorragias, hemorroides, sabañones, intoxicación, sudor, angina.
Propiedades de la Coscoja en la Salud
Para la Salud
Cocimiento. Para uso externo: 100 gm de corteza de coscoja en un litro de agua. Hervir, colar y dejar que repose. Emplear este preparado en el tratamiento de las hemorroides, hemorragias, etc..
Vino de coscoja. Contra la disenteria, 33 gm de corteza de coscoja reducida a fracmentos menuditos, se macera en un litro de vino tinto, al que se añaden 10 gm de ácido clorhídrico puro . Todos los días se remueve la botella en que ésta el vino y trancurridos 2 semanas, se cuela el líquido. Se recomienda tomar un vasito de este vino después de comer y de cenar.
Cataplasma. Las bellotas crudas, bien machacadas y aplicadas en forma de cataplasma son excelentes, para combatir las inflamaciones.
Mezcladas las bellotas chafadas con grasa de cerdo , sanan las llagas, y ablandan las durezas rebeldes.
Usar con prudencia
Comentarios
Publicar un comentario