Propiedades del Tejo
Tejo
Taxus baccata L.
Familia: Taxáceas
Otros nombres: Taxo, tajo, teix, teixeiro, teixeira, agin, hagin, hagintze, teixo, teixeiro, teixeira.
Descripción: El tejo es un árbol robusto, fuerte, resistente, de gran corpulencia, al menos en España.
El taxo de los latinos es, en realidad, un árbol semejante al abeto, tanto en la grandeza como en las hojas. Teofrasto ya se refirió al tejo y a su veneno, conociendo la inocuidad de la formación cupuliforme seminal. Dioscórides también trató de este árbol en sus obras.
El tejo posee un tronco que puede medir hasta un metro y medio de diámetro, si está con más de 15 metros de altura. Sus ramas están muy extendidas, abiertas o colgantes.
Las hojas son muy angostas, planas, mucronadas o agudas, de color verdinegro por el haz; están esparcidas a lo largo de toda la rama, dispuestas en dos carreras, pues los rabillos breves que las sostienen torciéndose, las disponen con dicha regularidad. Las flores masculinas nacen en un árbol y las femeninas en otro, por lo que existen tejos machos y tejos hembras; es decir, el tejo es dioico por poseer, una para los varones, representados por las flores masculinas, y otra para las féminas que son las flores femeninas. Las primeras componen unos globitos con numerosos estambres, en tanto que las femeninas se hallan formadas por un rudimento seminal que, ya en su madurez, queda rodeado por la base por una especie de cúpula carnosa de color rojo.
Virtudes: Todas las partes del tejo, exceptuando la cúpula, son sumamente venenosas, si bien su toxicidad no es igual para todos los animales. Al parecer, los rumiantes resisten bien tal ponzoña, lo mismo que los conejos y las liebres. Pero los equinos, así como el hombre, sucumben bajo los efectos de este veneno con gran facilidad.
Por otra parte, el tejo posee virtudes emenagogas y abortivas; y sus hojas desecadas son mucho más activas que frescas. Sin embargo, a pesar de esas propiedades, es obvio que debe evitarse su uso por todo los conceptos.
Presencia: El tejo se cría en las laderas sombrías de los montes, así como en los barrancos de la mayor parte del país. Florece en primavera y sus semillas maduran en otoño. Prefiere los terrenos calcáreos y jamás forma bosques o grandes agrupaciones, sino que se mezcla con otros árboles. Resiste poco las heladas tardías.
Partes utilizadas: Madera del tronco (carpintería y ebanistería).
Componentes activos: Un alcaloide llamado taxina, que está en las raíces, las ramas, las hojas y las semillas; es un alcaloide de sabor amargo, amorfo, insoluble en el agua y soluble en el alcohol. También contiene un glucósido que se llama taxicantina, que cristaliza en forma acicular, y se disuelve en el agua y en el alcohol, siendo menos amargo que la taxina. Hay asimismo efedrina en escasa cantidad, y otras sustancias de menor importancia.
Propiedades: Emenagogas, abortivas, tóxicas.
Uso completamente prohibido.
Nota: Debido a su alta toxicidad, todas las partes del tejo deben ser ser ignoradas, en cualquier circunstancia. Unicamente, a causa de su gran dureza y resistencia, se utiliza la madera del tejo para obras de ebanistería y carpintería, puesto que además, la madera obtenida de su tronco posee densidad, dilatación, conductibilidad y brillo.
Advertencia
Repetimos que nunca debe usarse ninguna de las partes de este corpulento árbol, aparte de su madera para fines de ebanistería, carpintería o construcción, a causa de la enorme toxicidad. Su alcaloide, la taxina, en efecto, es un veneno para el sistema nervioso del corazón, al que acaba paralizando.
La intoxicación comienza excitando al corazón , con pulso acelerado; poco después, la tensión arterial disminuye notablemente, y el corazón y el pulso se calman. Sobrevienen dolores gástricos e intestinales, con convulsiones y diarrea; los riñones se imflaman, lo mismo que el hígado, hay dilatación de las pupilas y finalmente, por parálisis cardíaca, se produce la muerte.
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